UNA FORMA MÁS SEGURA DE ADMINISTRAR MEDICAMENTOS COMIENZA CON UNA MEJOR IDENTIFICACIÓN

Un simple cambio en el diseño de las etiquetas en las bolsas de medicación, como las bolsas de suero, de sangre o intravenosas, puede reducir significativamente los errores en la medicación del paciente. Una identificación y etiquetado con datos impresos claros y fáciles de leer pueden marcar la diferencia entre administrar los medicamentos correctos o incorrectos a un paciente. Además, deben seguirse las regulaciones y recomendaciones específicas en cada caso sobre identificación para cumplir con los estándares de seguridad establecidos.

 

HACIA UN MÉTODO DE COMPRENSIÓN CORRECTA DEL ETIQUETADO DE LAS BOLSAS DE MEDICAMENTOS

Etiquetar los distintos tipos de bolsas de medicamentos es una parte clave del método a seguir para una práctica segura en la gestión y administración de los mismos. Esto implica administrar la medicación correcta, en la dosis correcta, en el momento correcto, por la vía correcta y al paciente correcto. El etiquetado de las bolsas de medicamentos ayuda a controlar el flujo de medicamentos por vía intravenosa, así como a que los pacientes reciban la dosis correcta cuando la necesitan. En este sentido, esta identificación y etiquetado debe incluir cierta información relevante, que incluye:

· Nombre del paciente
· Número de habitación
· Información de la solución
· Hora y fecha de preparación
· Fecha y hora cuando comenzó la administración del medicamento
· Cualquier fármaco y datos relevantes adicionales
· Fecha de caducidad

 Por otra parte, la colocación de las etiquetas en la parte superior o próximas al punto de inserción también ayudará a garantizar una dispensación adecuada, mientras que observar la dosis y concentración del medicamento en la bolsa garantiza una administración constante, incluso durante los cambios de turno del personal. Además, anotar las horas de inicio y finalización de cada aplicación del medicamento asegura que el paciente reciba la dosis adecuada en todo momento. Las etiquetas de color, por otro lado, también se pueden emplear en distintas vías para ayudar al personal sanitario a identificar rápidamente cada una y verificar que las vías estén conectadas de manera correcta.

 

UNA ETIQUETA ESPECÍFICA Y UN TIPO DE BOLSA PARA CADA NECESIDAD

El tipo de bolsa que se etiqueta también puede afectar la etiqueta específica de la bolsa utilizada, así como la información impresa que la etiqueta muestra. El tipo de etiqueta más frecuentemente utilizado es, casi con toda probabilidad, la etiqueta de la bolsa intravenosa. Estas etiquetas, que se utilizan para identificar las distintas soluciones salinas administradas a los pacientes, también deben actualizarse cuando se agregan medicamentos adicionales. Las etiquetas para bolsas intravenosas también pueden requerir resistencia a temperaturas extremas de calor o frío, así como a la abrasión y la decoloración. Estas etiquetas ayudan a garantizar que el personal tenga conocimiento de las sustancias que hay actualmente en la bolsa, evitando peligrosas confusiones cuando es necesario agregar medicamentos adicionales a la solución.

 

ETIQUETAS PARA BOLSAS DE SANGRE: Están disponibles en dos tipos, primario y secundario. Las etiquetas de bolsas de sangre primarias deben cumplir con pautas más estrictas y, por lo general, mostrarán información sobre el fabricante, así como números de lote y códigos de producto para el correcto seguimiento y la trazabilidad. Las etiquetas secundarias se aplican sobre la etiqueta primaria existente y, como tales, están sometidas a menos regulaciones. Estas etiquetas pueden incluir información sobre el tipo de sangre y distintos componentes sanguíneos, como plaquetas, plasma y recuento de glóbulos rojos.

Las bolsas de medicamentos se utilizan a menudo para administrar terapias contra el cáncer, incluidas la quimioterapia y las terapias de células inmunitarias. Estas bolsas de medicamentos normalmente vendrán ya preparadas y etiquetadas por el fabricante de la bolsa y pueden requerir etiquetas especializadas, según sea la composición de la bolsa y la medicación administrada.

PAUTAS Y REGULACIONES PARA LAS ETIQUETAS DE LAS BOLSAS DE MEDICAMENTOS

La principal preocupación para el diseño y uso de etiquetas para bolsas de administración de medicamentos debe ser reducir los errores de medicación para que la atención al paciente sea más segura. Las bolsas de administración de medicamentos pueden ser etiquetadas por el fabricante, con etiquetas adicionales aplicadas por el personal del punto de atención ubicado en dispensarios médicos, hospitales y clínicas. Pueden aplicarse diferentes estándares y regulaciones para cada una de estas situaciones. En cualquier caso, el volumen total de la bolsa y el nombre genérico y la dosis de cada medicamento agregado deben ser la información más destacada. Otros datos e información ya mencionada anteriormente también debe incluirse, y el material de la etiqueta debe permitir a los usuarios escribir información adicional utilizando bolígrafos o marcadores. También pueden seguirse estas pautas para escribir los nombres de los medicamentos, incluidos el color y las mayúsculas, (si bien por lo general esto se utiliza más comúnmente cuando se trata de la identificación de jeringas).

Las etiquetas de las bolsas de medicamentos deben cumplir con las distintas regulaciones existentes, como por ejemplo la Organización Internacional de Estándares ISO, y otras recomendaciones y pautas para envases de medicamentos con códigos de barras. Deben incluir un código de barras asociado con el nombre y la concentración del medicamento genérico en un lugar de la etiqueta, que no interfiera con su legibilidad. El uso de códigos de barras es una excelente manera de reducir los errores de administración al crear un registro electrónico y disminuir la carga de trabajo del personal.

 

UNA IDENTIFICACIÓN Y ETIQUETADO CORRECTOS PARA REDUCIR ERRORES Y MEJORAR LA SEGURIDAD

El uso adecuado de las etiquetas de las bolsas de medicación es indispenable para garantizar una atención más segura al paciente y que siempre se entregue la medicación correcta. Sin embargo, actualmente, el diseño de estas etiquetas puede llegar a suscitar preocupaciones o confusiones en el personal con respecto a su uso. Algunas de las preocupaciones más frecuentemente planteadas son una mala legibilidad y el uso inadecuado del color, así como la falta de diferenciación entre medicamentos con nombres similares. Otra preocupación es que las etiquetas puedan contener información relevante para varias partes interesadas, lo que da como resultado una etiqueta que contiene excesivos datos y sobreabundancia de información, lo que dificulta la búsqueda de información específica. Este también es el caso de las etiquetas de las bolsas intravenosas que a menudo se comparten entre farmacias y personal sanitario. Esto conduce a etiquetas con la información requerida por los farmacéuticos entremezclada con la información que el personal sanitario necesita para administrar correctamente el pedido.

En este sentido se recomienda la adopción de protocolos claros y rigurosos a la hora de determinar un sistema de etiquetado eficaz, implementando algunas mejoras que se pueden realizar para mejorar la seguridad del paciente, como una configuración y diseño de etiqueta para mejorar la legibilidad de la misma. También es determinante una mejora de la calidad de impresión, que podría verse afectada por el bajo nivel de tóner, la presentación de la información del medicamento en una ubicación uniforme y la mejora de la legibilidad mediante el uso de mayúsculas y negrita. El uso de etiquetas imprimibles por transferencia térmica puede ayudar a resolver algunos de los problemas que se plantean aquí, especialmente con respecto a la impresión. Las etiquetas térmicas también son adecuadas para el almacenamiento y la refrigeración, no se manchan fácilmente y son perfectas para su uso en diversos entornos.

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